Entre las figuras más misteriosas del gnosticismo antiguo, pocas son tan fascinantes y simbólicamente ricas como Abraxas (también conocido como Abrasax). Representado en antiguas gemas mágicas como una figura poderosa con cabeza de gallo, cuerpo humano y dos serpientes por piernas, Abraxas ha fascinado durante siglos a los estudiosos del gnosticismo, la filosofía hermética y las tradiciones esotéricas.
Detrás de esta extraordinaria imagen se esconde un profundo misterio que involucra la creación cósmica, las emanaciones divinas, las siete potencias planetarias y la relación entre el universo y el ser humano.
En la Gnosis Revolucionaria enseñada por Samael Aun Weor , Abraxas adquiere un significado esotérico aún más profundo. Representa la fuerza creativa universal, la inteligencia divina que impregna la creación y el poder cósmico que el ser humano debe aprender a comprender y experimentar en su interior.
Explorar Abraxas no es, por lo tanto, simplemente estudiar un antiguo símbolo religioso. Es investigar uno de los misterios de la existencia y la posibilidad de despertar el potencial espiritual oculto en nuestro interior.

1. Los orígenes históricos de Abraxas
El nombre Abraxas, más comúnmente escrito Abrasax en muchas fuentes antiguas, aparece en el ámbito religioso y mágico del mundo greco-egipcio durante los primeros siglos de nuestra era.
Una de sus asociaciones históricas más importantes es con Basílides de Alejandría , un maestro cristiano de los primeros tiempos que desarrolló un complejo sistema cosmológico durante el siglo II.
Según los relatos conservados por los primeros escritores cristianos, en particular Ireneo, el sistema basilidiano incluía una jerarquía de reinos celestiales y gobernantes cósmicos. El nombre Abraxas se asociaba con los 365 cielos simbólicos o esferas de la creación.
El número 365 es particularmente significativo porque los valores numéricos de las siete letras griegas del nombre ΑΒΡΑΣΑΞ suman 365:
- Alfa (A) = 1
- Beta (B) = 2
- Rho (P) = 100
- Alfa (A) = 1
- Sigma (Σ) = 200
- Alfa (A) = 1
- Xi (Ξ) = 60
Total: 365
Esta correspondencia numérica conecta a Abraxas con el ciclo completo del año y el orden cósmico.
Samael Aun Weor escribió:
Las patas del gallo de Abraxas están formadas por la doble cola de una serpiente. La tentadora serpiente del Edén existe también como la Serpiente de Bronce de Moisés [Nachash], entrelazada alrededor del Tau, es decir, enroscada alrededor del Lingam sexual (el falo); el Yoni es el útero. Curso esotérico de Cábala
Antiguas gemas mágicas con el nombre y la imagen de Abraxas han sobrevivido en colecciones arqueológicas. Estos objetos suelen mostrar una figura singular con cabeza de gallo, torso humano con armadura y piernas serpentinas. Algunos sostienen un escudo y un látigo.
Estas gemas pertenecían a la tradición más amplia de los amuletos mágicos greco-egipcios y estaban asociadas con la protección y el poder sobrenatural.
Es importante reconocer que no todas las gemas antiguas de Abraxas pueden atribuirse directamente a Basilides o a sus seguidores. La relación histórica entre estos objetos y las diferentes tradiciones gnósticas sigue siendo objeto de debate académico.
Sin embargo, la combinación del nombre, el simbolismo numérico y las imágenes extraordinarias convierten a Abraxas en una de las figuras más reconocibles asociadas con las antiguas tradiciones gnósticas y mágicas.
2. El simbolismo de la imagen de Abraxas

La representación tradicional de Abraxas se compone de varios elementos simbólicos. Cada uno ofrece la oportunidad de explorar un aspecto diferente de los misterios de la creación.
La cabeza del gallo
El gallo se asocia tradicionalmente con la salida del sol, la llegada de un nuevo día, la vigilancia y el despertar de la oscuridad. El gallo canta al amanecer…
En la interpretación esotérica presentada en las enseñanzas gnósticas asociadas con Samael Aun Weor, el gallo representa la inteligencia crística o Cristo Cósmico.
Su canto puede interpretarse como una invitación a despertar del letargo psicológico en el que suele vivir la humanidad.
Así como el gallo anuncia la llegada del día, el despertar de la conciencia representa el surgimiento de la comprensión espiritual desde la oscuridad de la inconsciencia.
Jesús le dijo:
De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces. Mateo 26:33-35
El Sol y la Luna
El sol es el oro, la luna es la plata, los dos elementos básicos de la alquimia. Representan al hombre y a la mujer, el masculino eterno y el femenino divino. El Agua y el Fuego también están representados ahí pues el agua es el habitáculo del fuego como decían los sabios de la antigüedad.
La luna debe ser transformada en sol, eso corresponde al trabajo psicológico y es apenas el principio de las transmutaciones metálicas en el laboratorio humano.
La vara de tres terminaciones
En la representación original se destaca la vara que la mano diestra sostiene firmemente y que termina en flagelo tripartito simbolizando las tres fuerzas primarias de la naturaleza: Padre, Hijo y Espiritu Santo. Son el triple poder que alimenta la voluntad del Iniciado en su lucha contra las vibraciones tenebrosas del yo psicológico.
El Halo de Luz
Este es circular y aparece sobre la cabeza del gallo, es el símbolo del eterno espacio sagrado, el origen de todas las cosas. El principio y el fin, el Alfa y el Omega.
El cuerpo humano
La forma humana representa la relación entre los poderes cósmicos y el ser humano.
En la filosofía esotérica, la humanidad se entiende como un microcosmos, un reflejo del universo. Las fuerzas que operan en toda la creación también tienen su correspondencia dentro del organismo humano y sus dimensiones psicológicas y espirituales.
El cuerpo humano se convierte así en un templo simbólico en el que se puede investigar y experimentar la vida y los misterios de la creación.
El faldón de tiras de cuero
En la descripción histórica y arqueológica de esta representación al torso de guerrero lo acompaña un faldellín militar o las tiras de cuero protectoras típicas de la indumentaria de los soldados romanos de la época (conocidas técnicamente en latín como pteruges o faldón de tiras).
Por lo tanto, la prenda corta que cuelga de su cintura antes de dar paso a sus piernas en forma de serpiente (anguípedo) forma parte de su atuendo militar o coraza grecorromana, diseñada para reflejar su aspecto de arconte o deidad guerrera. Es un divino hermafrodita con poderes que aterrorizan a los débiles y hacen huir a los impuros.
Las patas de serpiente
Las serpientes se encuentran entre los elementos más importantes de la imagen de Abraxas.
A lo largo de las tradiciones antiguas, la serpiente ha representado la sabiduría, la regeneración, la energía oculta, la tentación y el poder espiritual.
En la interpretación samealiana presentada en el comentario gnóstico sobre Abraxas, se distinguen dos fuerzas serpentinas:
- Kundalini: El fuego creativo sagrado asociado con la regeneración espiritual y el despertar de las facultades superiores.
- Pitón o Kundartiguador: La fuerza serpentina opuesta o tentadora asociada con los obstáculos psicológicos que impiden el despertar espiritual, el ego.
Estas dos fuerzas introducen el tema de la lucha interna entre la regeneración espiritual y las fuerzas que mantienen la conciencia dormida.
Por lo tanto, la serpiente no es simplemente un símbolo del mal o del bien. Su significado depende de la naturaleza de la fuerza que representa y de la dirección en que se manifiesta dicha fuerza.
He aquí, yo os envío como ovejas en medio de lobos; sed, pues, astutos como serpientes e inofensivos como palomas. Mateo 10:16
El Escudo
El escudo representa protección, fuerza y la capacidad de afrontar las fuerzas opuestas en la batalla espiritual de nuestras vidas. La palabra ABRAXAS está escrita en el adverso.
En la interpretación esotérica se relaciona con el poder del amor divino, que protege al individuo contra las influencias psicológicas negativas.
La verdadera protección del buscador espiritual no es meramente externa. También debe cultivarse internamente mediante una vida consciente y recta. El estado psicológico correcto es la mejor protección en los momentos dificiles.
El látigo
El látigo representa la fuerza de voluntad, la disciplina y la capacidad de superar los obstáculos internos. Es el fuego que corre por el canal Sushumná contenido dentro de la medula espinal.
En conjunto, estos elementos forman una notable composición simbólica que representa el poder cósmico, la inteligencia espiritual, la regeneración, la protección y la lucha por la consciencia. También representa el fuego mágico interior que el verdadero iniciado ha conquistado mediante el trabajo en el maithuna.
Los caballos Blancos
Los caballos son los cuatro cuerpos de pecado, que cuando se eliminan los agregados psicológicos son blancos y son movidos por el Ser. En la imagen las serpientes sostienen los cables con los cuales son controlados. esto nos indica que los cuerpos físico, astral, mental y causal podrían ser gobernados por el ego o por la divinidad.
La estrella de seis puntas
En el centro está la estrella de seis puntas dentro de un circulo, es la estrella del amor, venus o lucifer con el cual se puede realizar la gran obra.
El fondo de la imagen es negro y nos indica que debemos salir de la tinieblas hacia la luz. En la base se nota bajo las patas de los caballos una cama de nubes sobre las cuales se refleja las sombras de los caballos.
3. Abraxas y el misterio de los siete Cosmocratores
Uno de los aspectos más interesantes de Abraxas es su relación con el número siete.
En las enseñanzas esotéricas, las siete letras de ABRAXAS están conectadas con la Ley de los Siete Sagrados , también llamada Heptaparaparshinok.
Esta ley cósmica representa el principio de ordenamiento mediante el cual se desarrolla la creación. El número tres crea, el número siete organiza lo creado.
Las siete potencias planetarias clásicas están asociadas con siete inteligencias celestiales, conocidas en esta interpretación como los Siete Cosmocratores o los Siete Hombres Celestiales.
Sus correspondencias se presentan de la siguiente manera:
- Gabriel – Luna: Imaginación, automatismo subconsciente, reproducción de especies, viajes, artes manuales, artes prácticas, negocios relacionados con productos líquidos, etc.
- Rafael – Mercurio: Razonamiento y racionalización, disputas judiciales, asuntos civiles, profesión jurídica, ciencia, todo lo relacionado con el intelecto, ciencia médica, curación.
- Uriel – Venus: Arte, imaginación creativa, dramas, comedias y tragedias, arte escénico, asuntos amorosos, problemas conyugales, asuntos de pareja, todo lo relacionado con el hogar y los hijos, etc.
- Michael – Sol: Salud, vida, fertilidad, altos dignatarios del gobierno, jefes de empresas, reyes y señores del mando, etc., etc., etc.
- Samael – Marte: Voluntad, mando, ejércitos, guerras, cirugía, fuerza y fuerzas, eventos que implican luchas, etc., etc., etc.
- Zachariel – Júpiter: Riqueza, pobreza, asuntos económicos favorables o desfavorables, leyes, derechos de las personas, altos dignatarios religiosos, jueces, asuntos relacionados con la ley, etc.
- Orifiel – Saturno: El entorno en el que vivimos, la vida práctica, el karma en acción, la Espada de la Justicia que nos llega desde el cielo, asuntos inmobiliarios, tierras, casas, propiedades, cárcel, muerte, etc.
Estas correspondencias planetarias también se relacionan con los siete días de la semana.
Es importante comprender que esta disposición en particular pertenece a la cosmología esotérica presentada en la tradición gnóstica.
El número siete aparece repetidamente en las tradiciones esotéricas del mundo: siete esferas planetarias, siete planetas clásicos, siete días de la semana y numerosos sistemas de simbolismo espiritual.
Dentro de la Gnosis Revolucionaria, este número representa un principio fundamental de la organización cósmica. Un verdadero maestro de los grandes misterios posee siete cuerpos.
4. Abraxas como la Fuerza Creadora Universal
Más allá de su representación histórica, Abraxas adquiere un significado filosófico mucho más amplio.
En la interpretación gnóstica presentada en la tradición samealiana, Abraxas representa la gran fuerza cósmica que abarca y organiza la creación.
Está asociada con la fuente de las emanaciones divinas, el aliento universal y la luz divina no manifestada.
En su libro La doctrina secreta de Anahuac , Samael Aun Weor establece una importante comparación , identificando a Huehueteotl, entendido como un dios del fuego, elemento natural, con el INRI cristiano, el Abraxas gnóstico, el Tao chino, el Zen budista y el Agnus Dei.
Estas comparaciones expresan la idea de que las diferentes tradiciones espirituales pueden emplear distintos nombres y símbolos para señalar un misterio universal.
Desde esta perspectiva, Abraxas no es simplemente un personaje mitológico o una figura inusual grabada en una antigua gema.
Representa un principio de unidad cósmica que subyace a la diversidad de la existencia. ¡Dios! Hay dioses…
El universo, con sus innumerables formas y manifestaciones, se entiende como una expresión de la inteligencia creativa divina.
Estudiar a Abraxas es, por tanto, contemplar la relación entre la fuente no manifestada y el universo manifestado.
5. Abraxas y la Nueva Era de Acuario
La importancia de Abraxas se vuelve particularmente interesante cuando se considera en el contexto de la Nueva Era de Acuario , tal como se presenta en las enseñanzas de Samael Aun Weor.
Acuario se asocia con el conocimiento, las ideas revolucionarias y la revelación de enseñanzas que antes estaban reservadas a círculos restringidos de iniciados.
En su Tratado esotérico de astrología hermética , el maestro Samael describe a Acuario como un signo eminentemente revolucionario cuyo significado oculto reside en el saber.
Sin embargo, este conocimiento o saber no es simplemente información intelectual ni la acumulación de libros y teorías.
Es una forma de sabiduría que debe experimentarse a través de la transformación de la conciencia.
Desde esta perspectiva, la misión de Gnosis Revolucionaria es hacer accesibles las antiguas enseñanzas esotéricas a los buscadores sinceros, permitiéndoles investigar los misterios de la existencia y emprender el trabajo del despertar interior y la Iniciación Divina.
Abraxas se convierte en un símbolo poderoso dentro de este contexto porque reúne varios temas esenciales:
- La inteligencia creativa universal.
- Los siete poderes cósmicos.
- La relación entre la humanidad y el universo.
- La lucha entre fuerzas opuestas.
- La posibilidad de regeneración espiritual.
- El despertar del potencial divino dentro del ser humano.
Por lo tanto, la Nueva Era de Acuario nos invita a ir más allá de la admiración pasiva de los símbolos antiguos y a comenzar la investigación práctica de su significado dentro de nosotros mismos.
6. El significado interno de Abraxas en la gnosis revolucionaria
Quizás el significado más profundo de Abraxas no reside en la propia gema antigua, sino en la posibilidad de experimentar los misterios que representa aquí y ahora.
La gnosis es un conocimiento transformador. Su propósito no es simplemente brindar explicaciones sobre el universo, sino provocar una profunda revolución interior en el ser humano.
Este trabajo se explica tradicionalmente a través de los Tres Factores de la Revolución de la Conciencia:
El primer factor: el nacimiento
El nacimiento representa el desarrollo del potencial espiritual dentro del ser humano.
En las enseñanzas gnósticas, se asocia con la regeneración espiritual y alquímica y la transmutación de las energías sexuales creativas.
El segundo factor: la muerte.
La muerte se refiere a la disolución psicológica del ego: el orgullo, la ira, la envidia, los celos, el miedo, el resentimiento y las muchas tendencias inconscientes que condicionan el comportamiento humano.
Mediante la autoobservación y el despertar de la comprensión, el individuo comienza a reconocer estos elementos psicológicos y a trabajar para eliminarlos con la ayuda interior de Rea, Cibeles, Isis o cualquier otro nombre que simbolice a la Madre Divina Kundalini.
El tercer factor: el sacrificio por la humanidad
El tercer factor representa el servicio desinteresado, la compasión y la dedicación de los propios esfuerzos en beneficio de los demás.
El desarrollo espiritual no se entiende como un logro exclusivamente personal. La auténtica transformación interior también debe reflejarse en nuestras relaciones, acciones y servicio a la humanidad.
Estos tres factores proporcionan un marco práctico para comprender la naturaleza revolucionaria de la Gnosis.
7. Reflexión práctica: Descubriendo el misterio interior

¿Cómo podemos empezar a aplicar el simbolismo de Abraxas a nuestra vida cotidiana?
El primer paso es tomar conciencia de nosotros mismos.
A lo largo del día, observa tus pensamientos, emociones, reacciones y motivaciones. Fíjate en cómo la ira, el miedo, el orgullo y el deseo influyen en tus decisiones.
Practica la meditación para desarrollar la atención plena y la quietud interior. Estudia las enseñanzas antiguas, pero evita aceptar cualquier interpretación a ciegas. Busca la comprensión a través de la experiencia directa y la introspección sincera.
También puedes contemplar el simbolismo de la imagen de Abraxas:
- El gallo: ¿Estoy despertando de un sueño psicológico?
- Las serpientes: ¿Qué fuerzas influyen en mis pensamientos y acciones?
- El escudo: ¿Estoy cultivando el amor y la protección consciente?
- El látigo: ¿Poseo la voluntad y la disciplina necesarias para la transformación interior?
Estas preguntas convierten un símbolo ancestral en un instrumento de autorreflexión.
El objetivo no es venerar una imagen ni apegarse a una interpretación intelectual, sino descubrir los principios más profundos que representa a través del despertar de la conciencia.
Conclusión: Abraxas y el despertar de la conciencia
Abraxas se sitúa en la encrucijada del antiguo simbolismo gnóstico, las tradiciones mistéricas greco-egipcias y las enseñanzas esotéricas de la Gnosis Revolucionaria.
Sus vínculos históricos con las 365 esferas cósmicas simbólicas, su imaginería extraordinaria y su simbolismo del poder creativo universal la convierten en uno de los temas más fascinantes en el estudio de los misterios antiguos.
A través de las enseñanzas de Samael Aun Weor, Abraxas se convierte en una invitación a explorar la inteligencia divina presente en la creación y a emprender el profundo trabajo de transformación interior.
Sin embargo, el propósito último de la Gnosis no es simplemente comprender los misterios intelectualmente, sino experimentar la verdad a través de la conciencia despierta.
Estudia los símbolos, aprende a meditar, investiga las enseñanzas, practica la autoobservación y continúa el trabajo interior. El mayor misterio no reside simplemente en el universo que nos rodea, sino en el potencial espiritual oculto que espera despertar en el ser humano.
Ramon T Juarez


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